La alimentación del bebé es un tema fundamental que por lo mismo despierta todo tipo de dudas, pues la mayoría de padres se enfrentan a ciertas contradicciones entre las posibles recomendaciones del pediatra y las sugeridas por los familiares y amigos que se encuentran a su alrededor.
Cuando un bebé alcanza los 6 meses de edad, la leche materna deja de ser el alimento principal para dar espacio a la introducción de la alimentación complementaria, la cual en primera instancia se compone generalmente de frutas y verduras.
Muchas madres no están dispuestas a esperar tanto para dar fruta al bebé así que inician el consumo de papillas de frutas a los 4 meses, esto puede hacerse siempre y cuando con estas preparaciones no se busque reemplazar la leche.
Para presentarle estos nuevos sabores y texturas a tu hijo puedes acudir a muchas opciones en función de su edad, así por ejemplo puedes elegir entre papillas, compotas, pequeños trozos o simplemente permitirle que muerda.
El considerable aporte de agua, fibra, vitaminas y minerales que las frutas traen a la dieta del pequeño no pueden ignorarse, por lo tanto te recomendamos dar marcha a esta experiencia con la ayuda de frutos tales como la manzana, el plátano y las peras.

