Calificada como una epidemia, la obesidad infantil es una problemática mundial que en la mayoría de los casos refleja la ausencia hábitos saludables de alimentación y por supuesto de actividad física que como sabemos se construyen y fomentan a base del ejemplo.
Aunque es verdad que el sobrepeso en los niños puede tener un origen genético, los estudios sobre este tema revelan que el sedentarismo, el reemplazo de los juegos al aire libre o de la practica de algún deporte por los videojuegos y el abuso en el consumo de comidas rápidas y alimentos de paquete es lo que ocasiona ese perjudicial aumento de peso.
Las consecuencias de esta tendencia apuntan directamente hacia las enfermedades del corazón, diabetes tipo II, colesterol y triglicéridos, hipertensión y por supuesto todos aquellos trastornos que afectan la parte emocional y llevan una marcada timidez o falta de autoestima.
Recuerda que por lo regular el niño de un año suele ser un poco gordito, pero esto cambia una vez aprende a caminar, será entonces a partir de los dos años que ya podremos notar el riesgo de obesidad.
Te aconsejamos limitar la ingesta de azúcares y grasas e incrementar mediante creativas recetas las frutas y verduras en la dieta de los niños.

