El llanto es para el recién nacido el lenguaje con el cual además de manifestar sus necesidades más básicas consigue expresar sus sentimientos y hasta posibles temores, es por esto que durante los primeros meses de vida el llanto del bebé será una especie de fondo musical que acompañará el día a día de los padres poniendo a prueba muchas veces sus niveles de paciencia.
Aunque como es de suponerse no todos los pequeños son iguales y vamos a encontrarnos con casos de bebés tranquilos y calmados, también es probable que debamos prepararnos para aprender el manejo de un bebé llorón.
Los bebés llorones pueden alterar tanto la vida familiar que a veces la pareja resulta totalmente afectada por la irritabilidad, las discusiones por querer culpar a alguien de que esto suceda y hasta el insomnio que trae consigo no tener un tiempo de calma y relajación, conozcamos algunas posibles causas para que se produzca un llanto continuo.
Por lo regular las molestias más comunes son sueño, hambre, ruidos extraños, aburrimiento, dolor, gases, pañales sucios, calor o frio, aburrimiento, exceso de estímulos y hasta cansancio. Una vez aprendas a identificar estas necesidades vas a poder brindarle lo que necesita y seguramente el niño se calmará.
No siempre será fácil calmar al niño pero lo más aconsejable es que respires profundo y que no te le acerques estando alterado para que no caigas en situaciones de maltrato como gritos o zarandeos, si definitivamente no logras suplir esa exigencia que manifiesta tu hijo prueba con un amoroso masaje o con ofrecerle consuelo cargándolo o meciéndolo en su cuna.

