Excepto en algunas situaciones particulares, el embarazo no representa un impedimento para continuar desempeñándose laboralmente y aunque debemos reconocer que no siempre es del todo sencillo controlar algunos cambios propios de este periodo y al mismo tiempo lidiar con las obligaciones y responsabilidades de un empleo, si es posible hacerlo.
El embarazo y el trabajo pueden combinarse mientras que las funciones designadas se lleven a cabo en ambientes seguros y equilibrados donde la mujer tenga la oportunidad de ser escuchada y de ser necesario actuar de acuerdo a su propio ritmo.
Una vez el embarazo avanza no se hacen esperar los cambios de animo, las famosas nauseas y una marcada falta de comodidad es por esto que a continuación vamos a sugerirte algunas pautas perfectas para aplicar si vas a continuar trabajando.
- Bebe agua constantemente y procura llevar contigo refrigerios nutritivos para que controles las nauseas y permanezcas hidratada.
- Utiliza en todo momento ropa acorde con tus nuevas medidas y calzado suave para permanecer siempre cómoda.
- Establece pausas para que puedas estirarte, caminar un poco y levantar por algunos minutos los pies.
- Dile no a las horas extras y no tengas miedo de reconocer que ya no puedes hacer ciertas cosas.
- Trata de llevar a cabo alguna actividad extra que te ayuda a relajarte y a eliminar el posible estrés, el yoga es por ejemplo un gran recomendado.
En lo posible intenta no esforzarte demasiado puesto que entre mayor reposo y tranquilidad tengas las cosas marcharan mucho mejor.

